El aborto espontáneo, otra causa de infertilidad
El aborto espontáneo es el proceso por el cual se interrumpe el embarazo de forma natural dentro de las 20 primeras semanas de gestación. A pesar de que casi el 50 por ciento de lo acaban en aborto, es un problema desconocido pues la mayoría de veces la mujer desconoce su estado, según expertos.
Este tipo de abortos se producen porque el proceso no se desarrolla de forma natural. Estas anomalías se manifiestan con mayor frecuencia cuando la mujer supera los 35 años, edad a partir de la cual entramos la etapa de riesgo para quedar en cinta.
Existen una serie de enfermedades que también pueden causar este tipo de complicaciones. Entre ellas encontramos la diabetes mal controlada o la enfermedad tiroidea como dos de las afecciones más peligrosas.
Los síntomas más habituales son: sangrado vaginal, dolor abdominal, espasmos, fiebre, debilidad corporal y vómitos frecuentes.
Biológicamente una mujer se encuentra preparada para un nuevo embarazo entre cuatro y seis semanas después del aborto. De hecho, las consecuencias psicológicas son las más difíciles de superar, el vínculo entre la pareja se debilita y la confianza disminuye. Hay un antes y un después para la pareja después de un aborto espontáneo. Las dificultades psicológicas más difíciles son: Negación, miedo, depresión, retiro y aceptación.
Si la interrupción del embarazo se produce con frecuencia ha sucedido en más de dos ocasiones es recomendable someterse a los análisis de los especialistas para estudiar el problema. Podríamos estar ante un caso de infertilidad.
Sabías que…
La alimentación es uno de los factores determinantes en este tipo de anomalías. De hecho, muchos ginecólogos recomiendan una buena alimentación para el desarrollo del feto e incluso para mejorar las posibilidades de fecundación. Una madre sana suele tener hijos sanos.

