El estrés aumenta la infertilidad
El soporte psicológico es fundamental para que los métodos de fecundación funcionen, según ha demostrado el grupo de investigación coordinado por Benedcit Lowyck de la Universidad de Leuven.
Los científicos han revisado cómo afectan los problemas de infertilidad a las características y relaciones personales de los afectados. Los participantes completaron cuatro exámenes diferentes para calcular cómo el estrés deterioraba sus relaciones personales y su sentido común después de seis meses de tratamientos sin resultados. Los investigadores focalizaron su atención en el alto porcentaje de autocríticas y dependencia de los pacientes.
Para medir el grado de reproche de los enfermos a sus parejas sentimentales establecieron cuatro categorías: Seguros, inseguros, miedosos y soberbios. En el primer grupo estarían los pacientes que se sienten merecedores del cuidado y las atenciones del compañero y sienten que pueden contar con la otra persona. Los inseguros serían aquellos que se sienten culpables por el fallo del tratamiento pero creen merecer el cariño de la pareja. El grupo de los miedosos tienen mucho más sentimiento de culpa que el anterior y esperan el rechazo del cónyuge o compañero sentimental. Los soberbios creen ser tener derecho a recibir atenciones pero piensan que su pareja no es receptiva.
El análisis podría añadir en el futuro terapia de apoyo para las parejas infértiles, pero como concluye el propio Lowyck “hay muchos caminos para tratar los problemas de fertilidad”.
Medidas para España
Estas conclusiones pueden aplicarse dentro de nuestras fronteras donde más de un 15 por ciento de las parejas tienen problemas para concebir. Estas dificultades aumentan en una sociedad que cada día tiene los hijos más tarde. La mitad de los casi 60.000 ciclos de reproducción que se realizan cada año son realizados por mujeres mayores de 35 años. Este estrato tiene un 26 por ciento de posibilidades de embarazo con los métodos de reproducción asistida. Cuando el embarazo falla o retrasa su aparición, suelen aparecen síntomas como la depresión, ansiedad y la baja autoestima, casi un 70 por ciento de las parejas que no consiguen concebir presentan estos problemas, según estima la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).

