Las clínicas norteamericanas suspenden la información
La correcta información a los pacientes sobre las técnicas de diagnóstico genético preimplantacional (PDG por sus siglas en inglés) son una de las asignaturas pendientes de las clínicas estadounidenses. Esa es la conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia, tras analizar las páginas web de 83 clínicas estadounidenses autorizadas por el Centro de Control de Enfermedades Norteamericano para llevar a cabo esta técnica.
El PDG, aprobado en España en el 2006, consiste en el análisis genético de embriones en el laboratorio con el objeto de transferir a la mujer aquellos que se desee que se desarrollen. Para ello, de cada embrión, se extraen una o dos células, que son las que se estudian a nivel genético, permitiendo detectar más de 50 enfermedades genéticas diferentes como el Síndrome de Down, algunos tipos de esclerosis, la hemofilia, el síndrome de Duchenne e incluso algunos tipo de cáncer de carácter hereditario.
No obstante, esta intervención (para la que es necesario que la fertilización se llevo a cabo mediante un procedimiento in vitro) presenta ciertos riesgos para el embrión, que puede verse seriamente afectado o incluso destruirse en el proceso y no ofrece garantías totales en el diagnóstico. Son precisamente estas cuestiones las que las web de las clínicas estudiadas olvidaban mencionar. Así solo el 35% de las webs aludía al hecho de que la prueba no era 100 por cien fiable y tan solo 15 clínicas alertaban en su web de la posibilidad de que se produjesen daños en el embrión al realizar este procedimiento.
Sabías que…
En España, la PDG sólo está autorizada en supuestos especiales evaluados por una comisión antes de dar el visto bueno. Esas premisas hacen referencia a “la detección de enfermedades hereditarias graves, de aparición precoz y no susceptibles de tratamiento curativo posnatal con arreglo a los conocimientos científicos actuales, con objeto de llevar a cabo la selección embrionaria de los pre embriones no afectos para su transferencia” y para “la detección de otras alteraciones que puedan comprometer la viabilidad del pre embrión”. De los 46 casos que han solicitado ser sometidos a esta técnica en centros públicos de nuestro país, solo 9 han sido aprobados.
Fuente: Fertility and Sterility octubre 2009

