Las pruebas de fertilidad no son el único medio
A menudo se suele hablar de la eficacia de las pruebas de fertilidad y del número de casos que al final pueden concebir a pesar de las indicaciones médicas. Sin embargo, lo que no se tiene en cuenta es que los problemas empiezan después de mantener relaciones sexuales durante un año tres veces por semana y sin protección, según ha confirmado la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva.
Lo que ha puesto de manifiesto dicho organismo es que las pruebas que las mujeres tienen que pasar suelen medir las deficiencias hormonales no la frecuencia de las relaciones o la cantidad de veces que ha habido alguna posibilidad de concebir.
Los médicos recuerdan que 8 de cada diez parejas consiguen el embarazo después del primer año de tratamiento y los que no lo han hecho, lo harán mayoritariamente el segundo año.
Para los más despistados, hay que recordar que las pruebas se pueden hacer en pareja o en solitario, de manera que si el apoyo moral es más palpable o más necesario ya es el paciente en cuestión el que debe elegir. Lo más común son las visitas individuales para que el grupo de expertos evalúe cada caso en cuestión.
Las preguntas más frecuentes se suelen centrar en la regularidad de los ciclos ovulatorios, el tipo de medicamentos que la paciente ingiere o los problemas previos a este embarazo como abortos espontáneos o involuntarios, menorrea, etc.
Sabías que…
Todo empieza con algo tan simple como un análisis de sangre. Esta es la forma más primordial para acercarse a la ovulación. De esta manera sabemos si existen ovarios poliquísticos, menopausia prematura o problemas tiroideos.
Fuente: embarazo10. com


