Los medicamentos no arriesgan la vida del bebé
El clomiphene se ha usado para combatir la infertilidad durante más de treinta años. En contra de la opinión generalizada, los bebés no sufren con este tratamiento, según han afirmado los expertos de la Clínica Mayo. Ni siquiera aumenta el riesgo de aborto.
Clomiphene es un medicamento que se ingiere por vía oral y que se utiliza para combinar el balance hormonal y fomentar la ovulación de las mujeres. A menudo suele ser la primera medida contra la infertilidad femenina.
El proceso es rápido, las pacientes toman este remedio durante cinco días dentro de un ciclo ovulatorio, los resultados son increíbles. El 80 por ciento de las pacientes estimula la ovulación y más del 40 por ciento lo consiguen en menos de seis ciclos.
Como se ha demostrado, este remedio no arriesga la vida del bebé aunque tiene efectos secundarios para la madre. No hay que olvidar que dicha medicina provoca un fuerte desequilibrio hormonal al liberar los folículos y litineizantes, las dos glándulas fundamentales para el embarazo. Los efectos más comunes son los mareos, golpes de calor, dolores de cabeza y desórdenes visuales por la aparición de pequeños haces de luz.
Los expertos de la Clínica Mayo suelen recomendarlo durante 8 ciclos de ovulación como máximo. El límite no responde a riesgos añadidos, pero los estudios demuestran que las pacientes que respetan las ocho series tendrán más posibilidades de éxito con tratamientos secundarios como la inseminación intrauterina o los diferentes medicamentos orales.
“Las madres que tomen clomiphene evitarán los problemas de salud para el feto igual que las mujeres que conciben sin este medicamento” ha declarado Charles Coddingtong III, especialista de la reproducción de la Clínica Mayo.

