Sólo 1 de cada 5 españoles que sufren impotencia acude al médico
La disfunción eréctil es la imposibilidad de lograr una erección el tiempo suficiente para mantener relaciones sexuales. A pesar de ser un problema que afecta a más de 160 millones de personas en el mundo, sólo uno de cada cinco españoles con dicha complicación acude al médico, según un estudio del Boston Medical Group.
Hay que distinguir entre el conocido gatillazo y la disfunción eréctil. Mientras que el primero es la incapacidad puntual de conseguir una alzamiento por causas externas como el cansancio, el estrés o la falta de deseo sexual, la impotencia es una complicación grave que perturba la vida sexual de la pareja y la fertilidad de los que la sufren. El gran problema es que muchos de los varones la explican con los mismos principios que el gatillazo y tardan en pedir consulta hasta cuatro años. El grupo de expertos considera que los enfermos no van al médico porque se avergüenzan ya que creen que “es una pérdida de hombría”. El Doctor José Benítez añade que es algo cultural ya que “las mujeres no se avergüenzan en decir que van al ginecólogo. Los hombres tenemos más prejuicios, nos cuesta hablar de estas cosas incluso con un médico”.
La importancia de la pareja es fundamental para enderezar esta afección. Tres de cada diez hombres que acude al grupo de clínicas Boston lo hacen al lado de su compañera sentimental. Incluso algunas mujeres llaman para buscar una salida porque han detectado la disfunción y no saben cómo comunicárselo a su cónyuge. Trabajar juntos reduce la angustia y “mejora la confianza lo que aumenta el éxito del método”. El Doctor Benítez concluye de forma optimista porque no se puede asumir que esta anomalía “es una parte normal de la relación”.
Problema cultural
La disfunción eréctil es una enfermedad con tratamientos viables. Existen varios medicamentos para tratar la impotencia como la Viagra, Levitra o Calis que son muy útiles aunque un uso excesivo puede no ser muy recomendable.

